Salud
Mejora del control glucémico
Reducción del riesgo cardiovascular
Mejora de enfermedades metabólicas asociadas
Pérdida de peso
Pérdida de peso progresiva y sostenida
Reducción significativa del apetito
Mejora en la adherencia al tratamiento nutricional
Calidad de vida
Mayor control sobre la alimentación
Mejora de la relación con la comida
Incremento de energía y bienestar general